A VUELTAS CON PROYECTO CATEDRAL
Ya hace casi un año de que os hablara por última vez de Proyecto Catedral (podéis leer lo que os conté un poco más abajo). En su momento os dije que era un proyecto que estaba retomando, que ya iba bastante avanzado y que era cuestión de días que aquella fase del proceso de creación llegara a su fin. ¡Qué equivocado estaba!
Como de costumbre, el trabajo se alargó mucho más de lo deseable. Y cuando por fin acabé con aquella primera versión de la historia, llegaron las dudas. Hay quien lo llamaría «síndrome del impostor», pero en esta ocasión la cosa era diferente: las dudas eran fundamentadas, había muchas lagunas a lo largo de todo el trabajo realizado.
Así que no hubo más remedio que remangarse de nuevo y arreglar el desaguisado. Fue un trabajo tan arduo como poco fructífero. Sí, hubo cambios sustanciales, pero pocos lograban erradicar los problemas de que pecaba. ¿Solución? Comerse mucho la cabeza y darle mil vueltas a lo que ya tenía, valorando qué funcionaba y qué dejaba de hacerlo. Solo así llegué a la conclusión de que poner parches a las paredes de la casa no bastaba, sino que lo mejor era tirar todo y empezar a construir de nuevo.
Por suerte, los cimientos sí me fueron útiles. De esta forma conseguí crear la nueva historia, muy similar a la original pero a la vez diferente en todo lo que fallaba. No era perfecta, por su puesto, pero al menos ya no amenazaba con desmoronarse a las primeras de cambio. Con unos cuantos arreglillos más, hace cosa de un mes pude ponerle punto final a la dichosa fase de creación. Esta vez sí de forma satisfactoria.
¿Y qué viene a continuación? Pues mi fase preferida, la de escritura; esa en la que ya no solo tecleas diciendo lo que quieres contar, sino que lo muestras, lo detallas, lo pones bonito y en la que los personajes de verdad cobran vida.
Sé que lo que queda por delante va a ser largo y, en muchos momentos, complicado, pero no tengo ninguna duda de que lo sacaré adelante. ¿Cuándo estará terminado? La intención es poner la palabra «FIN» al primer borrador de Proyecto Catedral antes de que acabe el verano, aunque tal vez sea más realista fijarme como límite el final de año. En realidad no lo sé, y tampoco me parece que en verdad sea relevante. Lo que de verdad importa es que Proyecto Catedral está más vivo que nunca y que seguiré disfrutando del proceso.
Por cierto, la imagen que acompaña a este post es de la estatua del Sagrado Corazón de Jesús que corona la torre de la catedral de Valladolid, que tiene gran peso y simbolismo en esta historia.
¡Nos vemos!
19:21 - 02 abr. 2026