Trumpsilvania
Luis Artigue

15/09/2026

Sinopsis: «¿Terror político? ¿O un sangriento guion de serie B donde los protagonistas no son los vampiros sino sus víctimas femeninas? ¿O una revisión feminista e indie de Drácula? ¿O una crónica vampírica del capitalismo? ¿O una locura? ¿O la cruda realidad?

Noviembre de 2024. USA. Donald Trump, nuevo Presidente electo, acaba de anunciar la composición de un gobierno paritario con el mismo número de humanos que de vampiros.

Mientras, Jonathan Harker, el jefe mafioso de Crapulake City, sufre un accidente de tráfico y queda relegado de por vida a una silla de ruedas. Y su mujer (Mina Harker) y su amante (Lucy Holmwood) se alían empresarialmente entonces, para pasar a dirigir juntas el imperio criminal de la familia Harker con gran eficacia. Pero tal osadía femenina no puede quedar impune, asegura el gánster de la banda rival (el Conde Orlok). Y lo mismo opina Jonathan Harker. Ambos han cometido el error de pensar que esas dos mujeres son la presa, y no el depredador.

Solo una novela como ésta puede ser una película escrita y dirigida a cuatro manos por George A. Romero y Dario Argento, protagonizada por Brad Pitt y Marilyn Monroe y con música compuesta expresamente por Johan Sebastian Bach».

Ilustración de portada: dibujo de Donald Trump, al que le salen alas de murciélago, sentado como si fuera la estatua de Lincoln con Marilyn Monroe sentada en su regazo, ambos con colmillos vampíricos de los que escurren sangre
Cubierta de Trumpsilvania, de Luis Artigue

Lo de que no todos los libros son para todo el mundo es algo bien conocido y bien cierto. En la época en que vivimos, por aquello de las redes sociales, es muy fácil encontrar historias que unas personas elevan al nivel de obras maestras mientras que otras las ponen a caer de un burro.

Eso es lo que me ha pasado con Trumpsilvania, de Luis Artigue. Viendo la lista de premios literarios a los que ha sido nominada y sumando las reseñas que colecciona, me esperaba una novela que, aunque no cambiara el paradigma de lo que la literatura significa para mí, al menos me hiciera pasar un buen rato. Pues ni lo uno ni lo otro.

A todo conocedor del libro protagonizado por el vampiro más famoso del mundo le sonarán los nombres de los protagonistas que aparecen en la sinopsis. Jonathan y Mina Harker y Lucy Holmwood son personajes de Drácula, mientras que el Conde Orlok es la versión del mismísimo Drácula que protagoniza la película Nosferatu. Pues en Trumpsilvania lo único que aparecen son los nombres, porque los personajes no tienen absolutamente nada que ver con los originales.

Trumpsilvania es una obra satírica que pretende ilustrar el paralelismo entre abuso de poder y vampirismo; mientras los seres sobrenaturales se alimentan de la sangre de sus presas, personas a las que reducen a mero ganado, los poderosos y malvados hacen lo propio (aunque en sentido metafórico) con los más débiles y desfavorecidos. Que el marco para dibujar esta historia sea la presidencia de Donald Trump no es coincidencia, aunque no deja de ser algo circunstancial, una excusa, para la novela.

Fotomontaje con los personajes de Jonathan Harker (Keanu Reeves), Mina Harker (Winona Ryder), Lucy Holmwood (Sadie Frost), los tres de la película Drácula de Bram Stoker (1992), y el Conde Orlok (Max Schreck), de la película Nosferatu (1922)
Vete olvidándote de que los personajes de la novela sean como en las películas, su parecido acaba en el nombre

Para mí, la obra tiene más de fondo que de forma. Queda claro de qué habla y qué reivindica (abuso de poder frente a precariedad, clasismo social, libertad sexual, feminismo), pero en ningún momento logró atraparme el envoltorio en que se presenta. Hay mucho de diálogo insustancial disfrazado de conversación filosófica (o quizá sea al revés), de repetición de ideas hasta la saciedad que no me aportan absolutamente nada (ya sé que este personaje es tan feo que da miedo, que este otro genera rechazo y admiración a partes iguales en la protagonista, que el trumpismo es similar a vivir en una aldea gobernada por el propio Vlad Tepes… No por incidir en ello cada vez que se presenta la oportunidad lo hace más creíble) o de involución absurda de algún que otro personaje.

Si os soy sincero, estuve varias veces a punto de abandonarlo. Nada más empezar sentí que la novela no era para mí, pero quise darle una oportunidad. Continué con la lectura esperando que en algún momento atrapara mi interés, algo que nunca sucedió. Solo cuando arrancaba el último tercio del libro creí que, si seguía por cierto camino, tal vez al final mereciera la pena, aunque esa sensación no tardó mucho en desvanecerse. Finalmente lo acabé y el cierre me pareció muy acorde con el resto de la historia. Supongo que a quien le gustó el libro lo considerará sublime; a mí, en cambio, me resultó tan insulso como las 175 páginas anteriores.

En fin, poco más puedo decir de Trumpsilvania. Visto su éxito está claro que tiene su público, al igual que lo está que yo no lo soy. ¡Nos vemos!