Que la Fuerza te acompañe

05/05/2026

Ayer fue 4 de mayo, día de Star Wars. Si eres un fanático de la saga, es muy probable que ya sepas el origen de tal acontecimiento. Y si no lo conoces, aprovecharé la ocasión para explicártelo yo.

Aunque la celebración data de 2011, todo viene de la publicación de un diario británico el día 4 de mayo de 1979 en la que se felicitaba a Margaret Thatcher por su nombramiento como primera ministra, haciendo un juego de palabras: May the 4th Be With You, que en inglés suena fonéticamente igual que el famoso Que la Fuerza te acompañe. Desde entonces, la fecha guarda ese curioso significado. También se da la casualidad de que el 5 de mayo se conoce como Revenge of the 5th en honor a los Sith, la orden enemiga de los Jedi, gracias a otro juego de palabras con el título del tercer episodio Revenge of the Sith.

Sobre un fondo negro estrellado se puede leer «Star Wars Day, May the 4th be with you»
FELIZ DÍA DE STAR WARS

Terminada esta breve lección de historia, debo confesar que llevaba mucho tiempo queriendo dedicarle un artículo a una de mis sagas favoritas. Si no lo había hecho hasta ahora es porque no sabía muy bien cómo afrontarlo; cada vez que intentaba hacerlo me salía un compendio de explicaciones que todo buen fan ya conocería. Así que, ¿para qué contar más de los mismo? Entonces se me ocurrió hablar de qué significa para mí Star Wars, qué me atrae tanto de las aventuras que ocurrieron hace mucho tiempo en una galaxia muy, muy lejana.

Para empezar, diré que Star Wars me retrotrae a la infancia. No recuerdo haber visto las películas por primera vez, posiblemente las echaran por la tele o las alquilaran mis padres en el videoclub. Lo que sí recuerdo son escenas sueltas: Han Solo congelado en carbonita, Luke Skywalker disparando a ciegas desde su caza para destruir la Estrella de Muerte, los adorables ewoks, C-3PO y R2-D2 caminando por el desierto, la imponente figura de Darth Vader, las espadas laser, los disparos de bláster, mover cosas con la Fuerza… Y la música, esa banda sonora que prácticamente todo el mundo reconoce y que acompaña a los textos introductorios que flotaban en la negrura del espacio.

Tal y como lo cuento, pudiera parecer que mi gusto por la franquicia es producto de la nostalgia, y no niego que pueda haber un punto de cierto en ello. Pero eso no explica que siga disfrutando de la controvertida trilogía de precuelas o la tan denostada trilogía de secuelas. Y no digamos ya de todo el materia adicional que ha salido, sobre todo en la última década: películas independientes, series de animación, series de acción real, videojuegos… De los cómics y libros que existen no puedo decir gran cosa, son una asignatura pendiente que espero poder enmendar algún día.

Montaje con los carteles de las nueves películas principales.
La saga Skywalker está conformada por nueve películas divididas en tres trilogías, ideal para disfrutarlas en modo maratón

No, no se trata solo de nostalgia. Las historias de Star Wars tienen ese punto que nos hace soñar con grandes cosas para las que no estamos destinados pero que, aun así, se cumplen. Tratan de gente normal que al final se convierten en grandes héroes, incluso en leyendas. Nos muestra que el límite entre lo posible y lo imposible no existe. Que la redención siempre está ahí, esperando a que la busquemos. Que la esperanza es lo último que se pierde.

Después está la Fuerza, esa poderosa magia que habita en todas las cosas y que otorga su poder a los Jedi y a los Sith. Vamos a ver, ¿quién no ha intentado usarla para mover un objeto, convencer a alguien para que haga lo que le pedimos o incluso estrangular a un enemigo juntando el índice y el pulgar? ¿Quién no ha deseado tener un sable laser, la maravillosa arma de luz con su inconfundible zumbido al blandirla?

Además, lo de que haya dos formas de entender esa Fuerza, el bien y el mal, da mucho juego. Reconozco que siempre me he visto atraído en cierta medida por el lado oscuro. Es curioso porque siempre se habla del equilibrio de la Fuerza, aunque se suele considerar el lado luminoso como ese equilibrio. ¿No sería más lógico que fuese algo neutro, que cogiera un poco de cada extremo pero sin llegar a sucumbir a ninguno de los dos? ¡Qué poderosos guerreros se ha perdido la galaxia por semejante polarización!

Y ya que hablamos de bandos, ¿qué me decís de los villanos? Darth Vader impone tanto que tuvieron que dedicarle toda la trilogía de precuelas a su conversión al lado oscuro; aquel destinado a traer equilibrio a la Fuerza, a destruir a los Sith, torció su camino hacia las tinieblas para acaba uniéndose a ellos. También tenemos al Emperador, el poderoso Sith que logró gracias a sus intrigas destruir toda la república galáctica y corromper al idealista Anakin Skywalker; a Darth Maul, que solo con su batalla ante el maestro Qui-Gon y el joven Obi-Wan (y, por qué no decirlo, la épica Duel of the Fates, el tema musical que acompaña la lucha) logró hacer que se le echara de menos en el resto de películas (por suerte hay mucho más de Maul a parte de esta película); Jabba el Hutt, Boba Fett y otros cazarrecompensas, muchos de los altos mandos del Imperio o, más adelante, de la Primera Orden, el Lider Supremo Snoke y Kylo Ren (un poco descafeinados estos dos, para mi gusto)… La lista podría ser larguísima, y eso que solo me he limitado a las nueve películas principales.

Logotipo de Star Wars
¿Quién no conoce este logotipo?

Si nos ponemos reivindicativos, se puede encontrar en los bandos del Imperio y los Rebeldes, de la Primera Orden y la Resistencia, los Jedi y los Sith, la República y los Separatistas, etc., no solo la típica lucha del bien contra el mal, sino un fiel retrato de la lucha antifascista o contra la opresión que tantas veces ha conocido la humanidad a lo largo de sus historia. Y a nivel más pequeño, la inclusión de personajes femeninos en roles a los que no se estaba acostumbrado; estoy seguro de que, de haberse estrenado ahora la primera película, Una nueva esperanza, un buen puñado de energúmenos la habrían tildado de woke solo porque la princesa Leia aguanta el tipo igual de bien (si no mejor) que los mismísimos Han Solo y Luke Skywalker. De hecho, eso mismo es lo que sucedió cuando apareció el personaje de Rey en la trilogía secuela.

También, como en todo en este mundo, hay cosas que no me gustan. Personajes como Jar-Jar Binks han despertado el odio de gran parte del fandom, al igual que pasó con los ewoks. Las relaciones amorosas no son el punto fuerte de la saga, sobre todo si vemos la forma en que se desarrollaron las de Anakin con Padme o la de Rey con Kylo Ren; se sintieron tan apresuradas y forzadas que aún a día de hoy se las sigue vilipendiando. Por suerte, a los más románticos les queda el amorío entre Han y Leia, porque una le quiere y el otro lo sabe.

Como dije antes, hay mucho Star Wars más allá de las tres trilogías que componen la conocida como saga Skywalker. Sin contar novelas y cómics (ya dije antes que no las conozco, así que prefiero no hablar de lo que no sé), las series de animación me parecen de lo mejorcito que se ha hecho en esta galaxia. The Clone Wars nos presenta a Ahsoka Tano, la padawan de Anakin Skywalker, y se desarrolla a lo largo de siete temporadas entre el final de El ataque de los clones y La venganza de los Sith, solapándose el final de la serie con esta última película; La remesa mala sigue las aventuras de un escuadrón de clones «defectuosos» tras la ejecución de la infame Orden 66; Rebels nos llevó a los inicios de la rebelión de la mano un grupo de carismáticos personajes que no estaban nada contentos con el Imperio. Hay varias series animadas más, algunas en formato miniserie, otras más dirigidas para los peques de la casa, incluso versiones con diferentes estilos de animación para mostrarnos la visión de Star Wars desde otras perspectivas. Y todo es muy recomendable.

Montaje con los carteles de las series animadas The Clone Wars, Rebels y La remesa mala.
Estas tres series de animación son las que más me gustan, pero hay muchas más

Las series de acción real también han ayudado mucho a expandir la franquicia. El Madaloriano, El libro de Boba Fett y Ahsoka son tres de las más exitosas que además de compartir marco temporal (post caída del Imperio) tienen tramas interconectadas. Obi-Wan Kenobi, que nos habla de los primeros años del personaje en el exilio, no fue demasiado bien recibida, a pesar de mostrarnos un nuevo enfrentamiento entre Darth Vader y el que fue su antiguo maestro. Tampoco resultó muy querida The Acolyte, y eso que intentó innovar al llevarnos a una época anterior conocida como la Alta República. Hay otras dos series que no he visto, Tripulación perdida y Andor; esta última, a la que espero echarle mano muy pronto, ha recibido críticas excelentes.

Con lo grande que es este universo y con la cantidad de títulos diferentes que hay, una de las cosas que más me gusta es encontrarme con viejos conocidos de otras producciones. La alegría que me llevé, por ejemplo, con la primera aparición de Ahsoka en Rebels solo es comparable a la primera aparición de Ahsoka en El Mandaloriano; en esta misma serie también fue una grata sorpresa encontrar a Luke Skywalker o a Boba Fett; en La remesa mala tenemos a varios personajes que hacen cameos, como pueden ser el capitán Rex, Asajj Ventress, Cad Bane, incluso unos jovencísimos Kanan Jarrus y Hera Syndulla; al final de la película Han Solo: una historia de Star Wars, aparece por sorpresa un personaje al que muchos creían muerto… Bueno, el tema de las apariciones estelares y los cameos podría dar para un par de artículos dedicados a ello.

Y ya que estamos hablando de personajes, ¿por qué no escoger cuál es mi favorito? Tras mucho pensarlo, me he dado cuenta de que no puedo quedarme con uno solo, ya que hay dos que se disputan ese puesto de honor.

Esta escena con Darth Vader es, posiblemente, la mejor escena de toda la saga.

El primero, como no podía ser de otra manera, es Darth Vader. La historia de Anakin Skywalker es ampliamente conocida por todos los fans de Star Wars, desde que es un niño piloto de vainas en el planeta Tattoine hasta que sucumbe al lado oscuro y se le da por muerto a manos de Obi-Wan en Mustafar. No se puede negar que Anakin es un gran personaje, sobre todo con el gran desarrollo que recibe en la serie The Clone Wars. Pero es cuando su cuerpo está tan destrozado que necesita de una máscara y un traje especial para sobrevivir que adquiere una nueva dimensión. Solo oír su respiración ya acelera el pulso de sus enemigos (y del público), su dominio de la espada laser no tiene rival, la voz (Constantino Romero en España, James Earl Jones en la versión original) hace que todos se callen para escucharlo, la brutalidad con que trata a sus rivales y los subordinados que no le complacen… Cada aparición de Vader en pantalla debe ser alabada. Para muestra de lo que digo, podéis echarle un visazo al vídeo que hay sobre este párrafo.

El segundo personaje es Ahsoka Tano. La joven padawan de Skywalker es algo menos conocida por no haber aparecido en las películas, pero su debut en The Clone Wars es historia de la franquicia. Se podría decir que es una versión más joven de su maestro, ya que son tal para cual: impulsivos, arrogantes, decididos, leales, bondadosos, etc. La diferencia es que Ahsoka aprendió a controlar las emociones, esas que llevaron a Anakin a caer en el lado oscuro. A Ahsoka la vemos crecer y convertirse en una magnifica Jedi en la serie, aunque los caminos que sigue se van alejando cada vez más de la orden. Sus apariciones en otras series son de lo más celebrado, y al final acabó logrando algo que era de justicia: tener su propia serie. Si no me equivoco, vamos a poder disfrutar más de Ahsoka en la segunda temporada de la serie que lleva su nombre.

Fotomontaje en modo tríptico, con Ahsoka a la izquierda, Vader a la derecha y una imagen de los dos cruzando sus espadas laser.
Mis dos personajes favoritos de todo Star Wars

Bueno, hasta aquí este repaso escrito en clave fan de una de las sagas cinematográficas más importantes de la historia, una que ha trascendido el medio en que nació y que se puede encontrar casi en cualquier lado.

Ahora, si os apetece, podeis usar el cajetín de comentarios que hay más abajo para contarme qué os parece Star Wars, cuál es vuestra película favorita, a qué personaje odiáis más, si sois más de Jedi o de Sith, o cualquier otra cosa que se os ocurra. ¡Nos vemos!