Sinopsis: «Camila llega a la casa con un vestido de novia empapado en sangre. Samil la recibe, pero cuando ella le dice que está lista para entregarse a él en matrimonio le pone la condición de hacer tres sacrificios por él. La novia está dispuesta a todo por conseguirlo. Acepta los lujos, también los retos y los misterios que llenan la casa. Se resiste a abrir la única puerta que él le ha prohibido, aquella que da al sótano donde, a veces, le parece escuchar voces que pronuncian su nombre. Sabe que Samil ha estado prometido con numerosas mujeres, y que todas ellas desaparecieron. No le importa: ella será quien se convierta en su esposa. Aislada en esa casa llena de secretos, Camila está dispuesta a perder su propia alma por conseguir lo que ama. Solo la visita Ana, su hermana mayor, a la que admira tanto como envidia. Ha crecido a su sombra y, aunque la necesita, también la detesta. Camila se ha cansado de luchar contra sus sombras: ahora se entrega a ellas. Sabe que está perdiendo su alma al quedarse en esa casa… pero no piensa abandonarla».
En marzo del año pasado tuve la oportunidad de acudir a la presentación de un libro y a cuya autora, Marina Tena Tena, tenía muchas ganas de conocer. Al fin y al cabo, no es un secreto que tengo cierta predilección por las obras de Marina. Los cylconitas hicimos de anfitriones y pasamos un día genial, disfrutando de la gastronomía de Valladolid y haciendo de guías turísticos. Sin embargo, hubo una pequeña mancha en aquella jornada: la persona que hacía cola delante de mí se llevó el último ejemplar del libro que se presentaba y no pude conseguir el mío.
Por supuesto, prometí que esa afrenta del destino no iba a quedar así.
Este año, coincidiendo con mi primer Celsius, cumplí con la promesa y me hice, junto a otro buen número de libros, con La novia roja. Una vez en casa no tuve dudas a la hora de escoger la primera lectura de tan preciado botín, así que me zambullí entre las páginas de este retelling de Barba Azul, el famoso cuento de hadas.
No hace falta pasar de la primera página para saber que estamos ante el clásico estilo de Marina: narración en presente, en primera persona, lleno de metáforas muy descriptivas y truculentas.
Como es de esperar, La novia roja es un libro de terror, pero hay mucho más; por su ambientación estamos ante una novela gótica, con una atmósfera opresiva, oscura y casi claustrofóbica, el misterio acechando detrás de cada esquina, de cada suceso, de cada conversación y, sobre todo, de cada puerta; pero también estamos ante un dark romance, ese tipo de historias de amor que está tan de moda en los últimos años en las que la relación entre los protagonistas es más bien insana y tóxica.
«Me meto en la cama y me oculto bajo las mantas. Cuando era pequeña, creía que eso bastaba para esconderme de los espíritus que vagaban por nuestra casa. Aún era lo bastante ilusa para no darme cuenta de que los peores monstruos tienen carne humana y los rostros de aquellos a quienes amas.».
La novia roja
Marina Tena Tena
En La novia roja es esta historia de amor la que sustenta toda la trama. Camila, la joven que protagoniza la novela, es una joven que ha vivido siempre a la sombra de Ana, su hermana mayor, lo que provoca que haya crecido invadida por la envidia y los celos. Ambas pertenecen a una importante familia venida a menos, por lo que la esperanza de mantener la dignidad familiar pasa por casar a Ana con un buen partido. Cuando todo parece que se va a solucionar, Camila toma la decisión que echará por tierra todos los planes familiares: quiere casarse con Samil, un hombre de mala fama al que rodean oscuros rumores sobre anteriores novias.
Este es el detonante de la historia, que empieza con Camila llegando a la puerta de Samil con un vestido de novia ensangrentado. A partir de aquí vamos descubriendo la relación que hay entre los dos, muy desigual al principio pero que, con el paso de los capítulos, se va equilibrando.
De hecho, esa diferencia que hay entre los dos queda reflejada en dos colores. Todo lo que rodea a Samil, en una clara referencia al cuento original, es azul: sus ojos, el brillo de su sonrisa, las flores que deposita por las mañanas junto a la cama de Camila… En cambio, la propia Camila está representada por el rojo, ya sea de la sangre que siempre brota a su alrededor o del fuego que brilla en su mirada y en su destino. Me gustaría decir que al final, tras la evolución del personaje, el color que más le representa es el púrpura (por aquello de la mezcla de rojo y azul), pero creo que es más una apreciación personal que algo que se refleje en la novela.
En cuanto a la narración, tan ligada a la atmósfera generada, se toma las cosas con calma. Aun así el avance es rápido sin resultar apresurado, pasas los capítulos sin darte cuenta y vas descubriendo cada vez más interrogantes: ¿qué hay detrás de esa puerta?, ¿adónde va Samil?, ¿quién prepara el desayuno, la comida y la cena, quién limpia y adecenta los dormitorios?, ¿quién diablos es ese nuevo personaje que ha aparecido de la nada? Pero sobre todos estos, permanece el misterio del primer sacrificio de Camila, ese que le llevó a entregarse a Samil.
¿Se da respuesta a todas estas cuestiones? En mayor o menor medida, sí. ¿Resultan satisfactorias? Oh, sí, incluso aquellas que quedan a medias en el tintero.
La historia cuenta también con un importante componente psicológico, es lo que tiene estar constantemente dentro de la cabeza de la protagonista. Poco a poco vamos entendiendo la forma de pensar de Camila, sus anhelos y sus temores. Somos testigos de la evolución que experimenta como personaje, de cómo su personalidad se va volviendo oscura, de su progresiva caída hacia la locura, de la empatía y la repulsión que despierta en nosotros a partes iguales. Claro, hasta llegar a la parte final, en la que todo lo que creíamos saber se va a la porra, a pesar de que ya lo vayamos intuyendo a lo largo de toda la narración.
La verdad es que no puedo estar más satisfecho con este regreso a la obra de Marina. Me ha dado todo lo que esperaba de ella, incluso un poco más. No sé si me atrevería a asegurar que es el libro suyo que más me ha gustado, pero por ahí anda. Lo que sí puedo decir es que lo recomiendo, y más teniendo en cuenta que entramos en época Halloween.
Como siempre, espero vuestros comentarios en el cajetín que hay un poco más abajo; allí podéis contarme si ya conocíais el libro, qué os parece el cuento de Barba Azul o cualquier otra cosa que se os ocurra. ¡Nos vemos!