Vengadores, ¡reuníos!

18/06/2024

¿Qué pasa si juntamos a un excéntrico y multimillonario fabricante de armas con un ego solo a la altura de su inteligencia; a una letal espía criada y entrenada al más alto nivel por la extinta KGB; a un tirillas obsesionado con defender su patria hasta el punto de hacer de cobaya humana para convertirse en un superhumano; a otro tipo tan inteligente como el primero pero con graves problemas de personalidad y de control de la ira; a un tío que, donde pone el ojo, pone la flecha; y a un dios mitológico con un raro gusto por los rayos y martillos proveniente de una familia disfuncional? Pues que tenemos a los héroes más poderosos del planeta: los Vengadores.

Imagen sacada de la película Los Vengadores con los seis protagonistas reunidos en una Nueva York devastada
Vengadores, ¡reuníos!

Tony Stark (Iron Man), Natasha Romanoff (Viuda Negra), Steve Rogers (Capitán América), Bruce Banner (Hulk), Clint Barton (Ojo de Halcón), Thor.

En realidad, esta formación es la primera que pudimos ver en la gran pantalla dentro de lo que conocemos como el Universo Cinematográfico de Marvel (UCM para abreviar), pero a este equipo han pertenecido infinidad de personajes, ya sea en los cómics o en otras películas posteriores.

Si soy sincero, debo de admitir que el cómic, salvo algunos casos puntuales como pueden ser Astérix y Obélix o Mortadelo y Filemón, es un formato que nunca me ha llamado la atención. No es que tenga nada de malo; sencillamente es que a mí se me queda corto, no me llena. Tal vez por eso no sea de extrañar que el mundo de los superhéroes me sea un tanto ajeno. Bueno, a decir verdad, no soy un ignorante total en la materia, aunque es cierto que mis conocimientos vienen de otros medios como son series de animación, videojuegos o películas. Pero claro, hay que ser consciente de que muchas de estas obras se basan libremente en el material original, el que procede de las viñetas, y no siempre se ajusta a la realidad canónica previamente establecida.

Puede que ahora mismo estemos un poco saturados de tanta película de superhéroes, incluso que pensemos que el género está un poco de capa caída. Pero lo cierto es que este tipo de películas no siempre han gozado de buena salud. Es más, el verdadero boom no viene de tan lejos, solo de hace poco más de década y media.

Fotografía de Christopher Reeve caracterizado como Superman
Christopher Reeve encarnó a Superman en la primera gran película de superhéroes

Sin meterme a dar lecciones de historia (entre otras razones, porque no soy un erudito en ello), podemos considerar Superman, estrenada en 1978, la primera gran película de superhéroes. Además de sus secuelas, no tardaron en seguirle otras cintas basadas en el mundo de los cómics: Flash Gordon, Supergirl, The Punisher, Batman, Dick Tracy, El Cuervo, Juez Dredd, The Phantom, Men in Black o Blade, entre muchas otras.

Fue a partir del año 2000 cuando la cosa empezó a tomar un cariz diferente. La llegada de X-Men dio inicio a una franquicia un tanto irregular y caótica (contradicciones, saltos temporales, diferentes realidades) pero muy exitosa; también la trilogía protagonizada por Spider Man ocupó un lugar preferente en el género; y no hablemos ya del Caballero Oscuro de Christopher Nolan, que nos mostró con su versión de Batman una manera diferente de contar historias de superhéroes.

Sin embargo, fue Iron Man, estrenada en 2008, la película que marcó un antes y un después. Dirigida por John Favreau y protagonizada por Robert Downey Jr. en el papel de Tony Stark, puede que los más aficionados a los cómics conocieran bien al personaje, pero la gran mayoría (entre los que me incluyo) apenas sabíamos quién era. Parecía una apuesta arriesgada, pero al final resultó todo un éxito.

Acción, humor, intriga, un protagonista carismático, importantes medios técnicos, un buen guion… Todos estos ingredientes ayudaron a crear una gran historia, una de esas que quieres ver en una pantalla lo más grande posible y que te mantiene pegado a tu butaca hasta que llegan los créditos finales. Pero…

Fotograma sacado de la película Los Vengadores, con Iron Man, Hulk, Capitán America, Thor y Viuda Negra mirando a cámara desde un segundo plano y Ojo de Halcón en primer plano apuntando con su arco hacia la cámara
Por muy complicada que sea la situación, los Vengadores acaban (casi siempre) triunfantes

Aquí es donde llega la sorpresa. Porque tras esa enorme lista de personas, empresas y entidades que han trabajado en la creación de la película, aparece una nueva escena. Por supuesto, no es la primera vez que vemos una escena poscréditos, pero en esta ocasión no quiere mostrarnos algo gracioso o desvelarnos una posible continuación. Más bien se trata de una declaración de intenciones, de un aviso de todo lo que está por venir: nos habla de la iniciativa Vengadores.

Tras Iron Man, llegaron las películas El increíble Hulk, Iron Man 2, Thor y Capitán América: el primer Vengador. Todas ellas, en mayor o menor medida, fueron éxitos que adaptaban la fórmula antes descrita y nos mostraban otros héroes en solitario. Aun así, solo era una manera de allanar el terreno para lo que Marvel llevaba preparándose durante varios años: Los Vengadores.

Y a este punto es adonde quería llegar con la pregunta que os hacía al principio, a la unión de un grupo de superhéroes que deben enfrentarse a una amenaza demasiado grande como para vencerla cada uno por su cuenta. Y, reconozcámoslo, el resultado fue sublime, elevando al máximo todos los puntos positivos de las cinco películas anteriores.

Montaje con los carteles de las 23 películas que conforman la saga del Infinito
Hasta 23 películas conforman la saga del Infinito del UCM

Si Marvel hubiera decidido detenerse ahí, habría dado por finalizada una saga que se recordaría durante muchos años, que quedaría grabada en la mente colectiva de los fans, pero poco más. Sin embargo, sus planes eran mucho más ambiciosos.

Lo que se había visto hasta el momento dio en llamarse Fase 1 y no era más que el comienzo de una historia más grande. Tras Los Vengadores, llegaron Iron Man 3, Thor: el mundo oscuro, Capitán América: el Soldado de Invierno, Guardianes de la Galaxia vol. 1, Vengadores: la era de Ultrón y Ant-Man, que conformaron la Fase 2. Aquí se amplía mucho más el universo (metafórica y literalmente hablando, ya que Guardianes de la Galaxia se desarrolla en un ámbito de space opera), añadiendo personajes nuevos y profundizando en los ya conocidos.

Como en la primera fase, todo confluye en una nueva película protagonizada por el equipo de los Vengadores, aunque en esta ocasión el resultado se queda un poco a medias (al menos para mi gusto). De todas formas, creo que cumple con su objetivo (junto a Ant-Man y Guardianes de la Galaxia) de presentar un nutrido elenco de superhéroes nuevos.

Pero la cosa no queda ahí porque por fin podemos vislumbrar, aunque solo sea desde lejos y de forma un tanto difusa, el plan maestro, el lugar al que apuntan las diferentes narrativas: las Gemas del Infinito (seis piedras de diferentes colores que encierran cada una el inmenso poder de un aspecto esencial de la existencia) y su búsqueda por parte de un antagonista que apenas hace alguna aparición esporádica y más bien testimonial.

Fotomontaje con algunos de villanos del UCM
Los villanos son parte muy importante en cualquier historia, y en una de superhéroes, más. Por si no conoceis los de la imagen, os los nombro: Ultrón, Loki, Thabos, Whiplash, Soldado de Invierno, Kaecilius, Hela y Ego

Claro, revelar esta información a cuentagotas no basta para llevar el plan a la realidad. Así que tras la Fase 2 llegó la Fase 3, esa donde Marvel debía dar el do de pecho. Y vaya si lo hizo. Para empezar, el UCM estaba conformado por doce películas hasta ese momento; en esta Fase 3 llegaron a estrenarse hasta once cintas más: Capitán América: Civil War (por mucho que digan, yo a esta la considero una película de los Vengadores, no del Capi), Doctor Strange, Guardianes de la Galaxia vol. 2, Spider-Man: Homecoming, Thor: Ragnarok, Black Panther, Vengadores: Infinity War, Ant-Man y la Avispa, Capitana Marvel, Vengadores: Endgame y Spider-Man: Lejos de casa.

Durante esta fase, la narrativa conjunta va desarrollándose para acabar confluyendo en un mismo punto culminante. Vengadores: Infinity War es el destino de un viaje que llevaba preparándose durante dieciocho películas, ya fueran en grupo o en solitario. Y menudo destino. Si antes he calificado de sublime la primera entrega del equipo de superhéroes, esta se merece ser considerada como apoteósica.

A ver, cinematográficamente hablando no creo que se cuente entre las mejores películas de la historia; es más, sin el contexto aportado por el resto de la saga sería un auténtico sinsentido. Pero eso no quita que las dos horas y media que dura sean un completo y absoluto espectáculo, de principio a fin y sin apenas tiempo para coger aire. El elenco reunido no tiene precedentes, dividiendo el protagonismo (unos reciben más que otros, por supuesto) entre una veintena de personajes. Y ese final…

Tal vez el final no sea del agrado de todos, pero quienes hayáis visto la película no podéis negar que es muy potente. Yo, sin ir más lejos, me quedé pasmado, pero con la sensación de que me dejaban a medias. Por suerte todavía quedaba más tela que cortar: quedaba Endgame.

Fotograma de Infinity War, con Thanos portando el Guantelete del Infinito con todas las gemas
El final de Vengadores: Infinity War es, como Thanos: inevitable

Vengadores: Endgame es la continuación directa de Infinity War y es más de lo mismo. Tal vez el nivel sea un poco inferior, que se saquen un par de trucos de la manga o que abuse de un final efectista y lacrimógeno. Sin embargo, creo que cuenta con la escena más épica jamás rodada: esa en la que los héroes están vencidos, en la que el Capitán América, con su escudo destrozado, no puede hacer más que resistir en soledad esperando el golpe definitivo; pero de pronto un mensaje en las comunicaciones nos devuelve a todos esperanza, y empiezan a aparecer, por arte de magia (nunca mejor dicho) todos los superhéroes que han participado en el resto de películas (salvo excepciones obvias, claro está) para formar un frente contra el ejército malvado; y el colofón, como no podía ser de otra manera, es el momento en el que el Capi lanza el grito de batalla, uno conocido por los fans de los cómics y que llevaba resistiéndose durante toda la saga (y que da título a este artículo): «Vengadores, ¡reuníos!».

Debo admitir que esta escena tiene algo especial, un algo que consigue que, cada vez que la veo, me emocione. En serio, experimento una sensación similar a la bajada más potente de una montaña rusa, y no tengo ninguna explicación para ello.

Bueno, el caso es que la epicidad de Endgame alcanza cotas increíbles, cerrándose así la conocida como Saga del Infinito del UCM. A partir de ese momento se inicia la Fase 4, que comprende varias películas y unas cuantas series que van dando las primeras pinceladas a una nueva saga.

Fotograma sacado de Endgame, con todos los héroes reunidos cargando contra el ejército enemigo
Las escenas de acción pueden ser el alma de una película de superhéroes, pero si involucran a un montón de ellos, pueden alcanzar cotas épicas

Pero creo que por hoy es suficiente, así que dejaremos todo lo que queda para otro artículo, porque el asunto también tiene su miga.

Lo único que me queda es preguntaros a vosotros: ¿Qué os parece el cine de superhéroes? ¿Sois fans del UCM? ¿Cuál es vuestro superhéroe favorito? Ya sabéis que podéis contarme todo lo que queráis haciendo uso del cajetín de comentarios que hay más abajo. Y os recuerdo que, si queréis apoyarme para que siga trayendo más contenidos como este artículo, suscribiros a De terror y fantasía es la forma barata de hacerlo. ¡Nos vemos!